En Cali funciona una estrategia pública que articula actividades de arte, cultura y deporte como herramienta para la prevención de violencias en barrios y comunidades con mayor riesgo social. La estrategia involucra a la Secretaría de Cultura, la Secretaría de Deporte y Recreación, la Secretaría de Bienestar Social, instituciones educativas, organizaciones culturales y colectivos juveniles. Su propósito es generar participación comunitaria, fortalecer habilidades sociales y ofrecer espacios seguros para niños, jóvenes y familias.

La estrategia trabaja en tres líneas principales. La primera son los procesos culturales. Se desarrollan talleres de música, danza, teatro, artes plásticas y literatura en bibliotecas, casas culturales, instituciones educativas y sedes comunitarias. Estos espacios permiten que los participantes expresen experiencias, construyan proyectos colectivos y fortalezcan su identidad cultural. Muchos talleres están orientados a jóvenes que han vivido situaciones de violencia familiar, escolar o comunitaria, ofreciéndoles un entorno diferente y acompañado.

La segunda línea es la actividad física y el deporte comunitario. A través de escuelas deportivas, festivales barriales, recreovías y jornadas de movimiento, la ciudad busca que niños, jóvenes y adultos tengan opciones de uso del tiempo libre. Los monitores orientan talleres de iniciación deportiva en disciplinas como fútbol, atletismo, patinaje, baloncesto, voleibol y actividades recreativas. El objetivo es crear redes de convivencia que reduzcan conflictos y promuevan la participación familiar.

La tercera línea corresponde a las acciones pedagógicas de prevención. Equipos interdisciplinarios realizan jornadas de sensibilización sobre resolución pacífica de conflictos, derechos de niños y adolescentes, prevención de violencias basadas en género y construcción de redes de apoyo. Estas actividades se desarrollan en centros educativos, organizaciones comunitarias y espacios culturales. En algunos casos, se combinan con presentaciones artísticas o torneos deportivos para facilitar la participación.

 

En los últimos dos años, Cali ha tenido varias experiencias significativas dentro de esta estrategia. Una de ellas es la ampliación de los “Corredores Culturales y Deportivos”, que conectan actividades simultáneas en parques, canchas y centros culturales de diferentes comunas. Estos corredores han permitido aumentar la participación y llegar a zonas con limitadas opciones recreativas. También han servido como punto de encuentro entre jóvenes, familias y líderes comunitarios.

Otra experiencia importante es el fortalecimiento del trabajo juvenil en colectivos artísticos. Grupos de danza urbana, música, muralismo y teatro comunitario han liderado proyectos financiados por convocatorias locales. Estos proyectos han permitido intervenciones en espacio público, actividades de formación y procesos de memoria barrial. Su impacto más visible ha sido la reducción de tensiones entre grupos juveniles mediante proyectos colaborativos.

En materia deportiva, la ciudad ha impulsado festivales interbarriales y circuitos recreativos con participación de niños y jóvenes de diferentes sectores. En algunos barrios se establecieron “puntos seguros deportivos”, donde monitores acompañan actividades en horarios de mayor riesgo. Esto ha aumentado la permanencia de jóvenes en actividades deportivas y ha permitido identificar situaciones que requieren apoyo psicosocial o remisiones institucionales.

También se han desarrollado experiencias en el ámbito escolar. Varias instituciones educativas han integrado acciones de arte, cultura y deporte en sus planes de convivencia. Los talleres artísticos han funcionado como espacios de diálogo y prevención del acoso. Las escuelas deportivas han servido para fortalecer la disciplina, el trabajo en equipo y la resolución de conflictos. El acompañamiento de gestores culturales y monitores deportivos ha permitido conectar a los estudiantes con actividades comunitarias externas.

Para solicitar apoyo dentro de la estrategia, la Alcaldía de Cali dispone de varios canales. La Secretaría de Cultura orienta a colectivos artísticos, instituciones y ciudadanos interesados en participar en talleres o actividades comunitarias. La Secretaría de Deporte y Recreación tiene puntos de atención en parques, canchas y módulos recreativos donde se puede preguntar por escuelas deportivas y programación semanal. La Secretaría de Bienestar Social ofrece información sobre programas de prevención de violencias y rutas de apoyo, especialmente cuando se identifican situaciones que requieren intervención psicosocial.

Las comunidades también pueden pedir acompañamiento a través de líderes barriales, bibliotecas públicas, casas de cultura y organizaciones sociales. En estos puntos se recibe información sobre talleres, grupos activos y actividades abiertas. Para casos que involucren riesgos o situaciones de violencia, la recomendación es contactar la línea 123 o acudir a una Comisaría de Familia, que podrá articular la atención con los equipos de prevención.

La estrategia de arte, cultura y deporte se ha consolidado como un complemento a los programas de prevención institucional. Sus experiencias recientes muestran que la oferta cultural y deportiva puede fortalecer la convivencia y abrir oportunidades para jóvenes y familias. El acceso es gratuito y depende de la disponibilidad de espacios en cada comuna. La articulación entre instituciones, colectivos y comunidades continúa siendo el eje para ampliar el alcance de estas acciones.

Ana Lucia Arango M