Sin planeación crece el desorden

Por Nicolas Ramos Gómez el Sáb, 07/08/2021 - 7:03am
Edicion
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Nicolás Ramos G

Ingeniero Civil , ex gerente de Emcali y ex Presidente de la SMP


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El “cruce de caminos”, como históricamente se conocía la ciudad, tiene hoy una relevancia superior

Una ciudad cercana a los 3 millones de habitantes no puede crecer sin una verdadera oficina que ordene o planifique su crecimiento. Su ausencia la sentimos diariamente cuando el desorden crece por los cuatro costados y los problemas ambientales y viales no se solucionan. Parece que la nueva actividad de la oficina de planeación es diseñar materas para flores con la finalidad de bloquear un paso superior en la Calle de la Chanca (Calle 5ª.) que según su opinión se debe demoler por defectos de construcción o capacidad de carga. Si hay que demolerlo ¿para qué se gastan el dinero en materas?

El “cruce de caminos”, como históricamente se conocía la ciudad, tiene hoy una relevancia superior por su interactuar con los municipios vecinos. Hoy las gentes viven en Jamundí, la Carretera al Mar o Dapa y trabajan en Yumbo, Palmira o Santander de Quilichao. Ello origina un tráfico vehicular creciente por la ciudad que carece de vías planificadas para ello.

Reiteramos lo dicho muchas veces, seguimos olvidando el ferrocarril que en los países industrializados y con hasta 18 veces nuestro ingreso por persona, andan en trenes de hasta 450 k/hora. No olvidemos que un automóvil solo transporta un promedio de 1.2 pasajeros y ocupa 25 mt2 de vía y a la velocidad media en la ciudad de 30 K/hora solo se transportan 3.200 personas/hora, o sea las que transporta un tren de 4 vagones en un mismo recorrido. Con nuestra visión corto placista seguimos olvidando los ferrocarriles y ello nos garantiza permanecer en el subdesarrollo.

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Reiteramos lo dicho muchas veces, seguimos olvidando el ferrocarril que en los países industrializados y con hasta 18 veces nuestro ingreso por persona

El desarrollo no es el crecimiento poblacional, se basa en una sólida educación y en el desarrollo de nuevas empresas para dar valor agregado a nuestros productos o innovar o elaborar para exportar y a su vez reemplazar lo que importamos. Seguiremos subdesarrollados mientras sigamos cambiando aguacates, piñas, café de poco valor unitario por maquinaria, automóviles, computadores, celulares, todos de alto valor unitario en dólares.

El país está en mora de erigir un gran monumento a FECODE por su gran empeño en que tengamos una mala o mejor una pésima educación que no enseña a pescar, solo a pedir. Su “patriótica” gestión nos garantiza permanecer en el subdesarrollo y conservar el bajo puesto en el escalafón mundial de calidad en la educación.  

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