La universidad distrital de Ospina

Por Ricardo Téllez… el Sáb, 13/06/2020 - 9:54pm
Edicion
477

Ricardo Téllez Bautista

Abogado Administrativista Unilibre, Especialista en Administración Pública Univalle


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Deben tener personería jurídica, autonomía académica, administrativa y financiera, patrimonio independiente

Una vez aprobada la creación de la Universidad Distrital de Cali en el Plan de Desarrollo 2020-2023 Unidos por la vida, decidí averiguar cuál es el trámite debido ante el Ministerio de Educación para que el Alcalde Ospina cumpla con este proyecto aparentemente bueno, muy bueno y recontrabueno.

La Ley 30 de 1992 Por la cual se organiza el servicio público de la Educación Superior, consagra en el artículo 57 y s.s. que las universidades estatales u oficiales deben organizarse como entes universitarios autónomos, con régimen especial y vinculados al Ministerio de Educación Nacional en lo que se refiere a las políticas y la planeación del sector educativo. Deben tener personería jurídica, autonomía académica, administrativa y financiera, patrimonio independiente y podrán elaborar y manejar su presupuesto de acuerdo con las funciones que le corresponden. La creación debe salir de un Acuerdo Distrital por iniciativa del Alcalde, que debe acompañarse de un estudio de factibilidad socioeconómico aprobado por el Ministro de Educación Nacional previo concepto favorable del Consejo Nacional de Educación Superior (CESU). Es decir, y perdónenme la plastilina: Acuerdo Distrital con anexos.

Pero a partir de los artículos 59 y 60 de la Ley el asunto comienza a tornarse más interesante:

La creación de esta universidad debe hacerse previo convenio entre la Nación y la entidad territorial respectiva, en donde se establezca el monto de los aportes permanentes de una y otra. Este convenio formará parte del estudio requerido. El estudio de factibilidad deberá demostrar, entre otras cosas, que la nueva institución dispondrá de: 1. Personal docente idóneo con la dedicación específica necesaria; 2. Organización académica y administrativa adecuadas; 3. Recursos físicos y financieros suficientes, de tal manera que tanto el nacimiento de la institución como el de los programas que proyecta ofrecer garanticen la calidad académica; 4. Que la creación de la institución está acorde con las necesidades regionales y nacionales (¡gulp!).

Una vez evaluado el estudio de factibilidad por parte de la Sala Institucional de la Comisión Intersectorial para el Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior -CONACES- y del concepto previo de Consejo Nacional de Educación Superior (CESU), el Ministerio de Educación Nacional le dará el visto bueno. Cuando finalice este trámite central, el Alcalde presentará a consideración del Concejo Distrital el proyecto de Acuerdo.

Emitida la norma de creación a la luz de las normas nacionales y locales, se hará el registro en el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior -SNIES-. A partir de esta fecha y hora, la institución puede iniciar sus actividades, pero el ofrecimiento de programas está sujeto a otra diligencia simultanea: la aprobación de los correspondientes registros calificados conforme con la Ley 1188 de 2008 que regula el registro calificado de programas de educación superior y dicta otras disposiciones.

El trámite administrativo se adelantará a través de una herramienta tecnológica diseñada por el Ministerio de Educación Nacional denominada Sistema de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior – SACES [i].

ESTADO DEL ARTE A JUNIO DE 2020 

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La creación de la Universidad Distrital de Cali está ubicada en la Dimensión 2, en el Programa 204002:  Ampliación de la Cobertura de la Educación Superior

Leído lo anterior, veamos qué hay en el Plan de Desarrollo 2020-2023:

La creación de la Universidad Distrital de Cali está ubicada en la Dimensión 2, en el Programa 204002:  Ampliación de la Cobertura de la Educación Superior y podría costar $306 mil millones al final del gobierno Ospina.

En la parte motiva leemos: “(…) Se justifica su creación en el contexto de un desafío y respuesta clara y contundente al rezago que presenta Santiago de Cali, en esta materia, ratificado en las estadísticas del Ministerio de Educación, donde nuestro ente territorial se ubica en el cuarto lugar, por debajo de ciudades como Bogotá, Medellín y Barranquilla, al registrar 978 graduados en educación superior por cada 100.000 habitantes, indicador preocupante, que podría ser causa de otros fenómenos sociales. De ahí que se priorice en la agenda pública, este tema, al considerarlo estratégico para cerrar brechas sociales y económicas, sobretodo en la población más vulnerable. Es así como esta condición exige generar acciones gubernamentales que contribuyan a la democratización del conocimiento, como factor clave para avanzar hacia el desarrollo humano y el crecimiento económico”.

Más adelante en los indicadores, se establece que: La Secretaría de Educación es la responsable de ejecutar a diciembre de 2023, en un 100%, la construcción y puesta en funcionamiento de la Universidad Distrital por un valor inicial de $306 mil millones (un indicador deliciosamente ambicioso); el proyecto satisface los numerales 4° y 8° de los Objetivos de Desarrollo Sostenible-ODS; es un Proyecto Movilizador para otros proyectos como el ingreso al Plan Talentos de 30 mil estudiantes de colegios oficiales que resulten con bajos resultados en las Prueba Saber 11; los Planes de Mejoramiento de Competencias Básicas llegarán a 47 instituciones educativas. También incluye la continuidad para que 2.500 estudiantes del Programa de Articulación con Instituciones de Educación Superior, conserven la Educación Técnica y Tecnológica para el Trabajo y Desarrollo Humano –ETDH.   

UNA OPINIÓN INTERESANTE

Alfredo Carvajal Sinisterra[ii], columnista del diario El País, el 10 de junio pasado expresó varias preocupaciones acerca de la Universidad Distrital que, quizás, el estudio de factibilidad las va a resolver:

El hombre recuerda que, en Colombia, los fundadores de cualquier universidad (el Alcalde Ospina en este caso) suelen imprimirle desde el principio lo que será el carácter y destino futuro (impronta), impidiendo ipso facto que la formación de los estudiantes que llegarán sea independiente. Puso como ejemplo la Universidad Distrital de Bogotá, sobre la cual, en momentos recientes, un equipo evaluador dejó constancia de que el Rector y las directivas académicas deberían tener una estabilidad mínima de un año para poder desempeñarse y evaluarse. Se refirió a que la politiquería estatal propiciaba una constante rotación al intervenir en los nombramientos del personal directivo. Cita como efecto negativo en la Distrital bogotana, la calidad académica que, según él, “deja mucho que desear”.

Observa que sólo para 2021 el presupuesto de Cali asciende a $3.6 billones, el de Bogotá a $21 billones (seis veces mayor) y el de la Universidad Distrital de Bogotá a $346 mil millones. Entonces pregunta: ¿Cómo haría Cali Distrito para financiar la suya? Pregunta que se hace sin que se conozca aún el Plan Plurianual 2020-2023.

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Carvajal Sinisterra señala que la ciudad cuenta con el Instituto Antonio José Camacho, que podría convertirse en un instituto de educación

Carvajal Sinisterra señala que la ciudad cuenta con el Instituto Antonio José Camacho, que podría convertirse en un instituto de educación superior con vocación en especialidades técnicas que tanto necesita la región. “¿No valdría la pena orientar los esfuerzos y recursos que piensan dedicar a una nueva universidad, a fortalecer y desarrollar lo que está en la órbita de los deberes de la Alcaldía?” se pregunta.   

Por todo lo que usted acaba de leer es que escribí que la iniciativa es, en apariencia, buena, muy buena y recontrabuena. La expresión “en apariencia” es el margen de error o mal agüero que hace parte de los riesgos que todo proyecto de esta importancia debe prever en su formulación. No confundir con desear su fracaso.

[i] SACES - Sistema creado por el Ministerio de Educación para que las Instituciones de Educación Superior (IES) realicen de forma automática los trámites asociados al proceso de Registro Calificado y de tipo institucional como: Reconocimiento de Personería Jurídica, Aprobación de estudio de factibilidad para Instituciones de Educación Superior públicas, Cambio de Carácter, Reconocimiento como universidad, Redefinición para el ofrecimiento de ciclos propedéuticos y Autorización de creación de seccionales.

[ii] Alfredo Carvajal Sinisterra nació en Cali y ahora tiene 84 años de edad. Empresario de reconocida respetabilidad y prestigio, fue Alcalde de la ciudad en 1974 y antes concejal. Economista de la Universidad de Pennsylvania y Magíster en Administración Industrial de la Universidad del Valle.

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