La otra cara de la crisis económica y sanitaria mundial

Por Luz Betty Jime… el Sáb, 25/04/2020 - 11:10am
Edicion
470

rkdjd
Esta circunstancia pone de presente la inminencia de la crisis económica que se extenderá por todo el mundo capitalista globalizado agravando la situación económica y social

Luz Betty Jiménez De Borrero / Pablo A. Borrero V.


 

A nivel global la crisis económica agravada con la presencia y la expansión del coronavirus COVID-19, comenzó a mostrar su verdadera cara con la posición asumida por el Fondo Monetario Internacional –FMI-, negándose a emitir 500 millones de dólares en derechos especiales de giros que se distribuirían entre los países socios con el propósito de fortalecer sus reservas internacionales. Situación que se repite con la decisión adoptada por el banco Central Europeo que también se negó a emitir los llamados “coronabonos”, para suplir las necesidades apremiantes de los países que como Italia sufren con mayor rigor el impacto del COVID-19.

Esta circunstancia pone de presente la inminencia de la crisis económica que se extenderá por todo el mundo capitalista globalizado agravando la situación económica y social de los países con graves dificultades económicas, de todo lo cual no es ajeno nuestro país Colombia, con una creciente deuda pública y privada e ingresos muy limitados lo que podría situarla en el ojo del huracán con respecto a los efectos de la crisis que se prolongará en el tiempo.

Por otra parte resulta cada vez más preocupante los pronósticos acerca de los índices crecientes de desempleo y las posibilidades de supervivencia de la pequeña y mediana empresa que ocupa buena parte de la mano de obra en todo el país y que a pesar de las ayudas gubernamentales difícilmente podrá superar la crisis económica que se avecina.

dfbdfbd
Esta decisión se convierte en el preámbulo de una serie de medidas mediante las cuales se irá levantando paulatinamente el aislamiento preventivo y obligatorio

Y de ahí la necesidad de darle un giro al manejo de las relaciones internas e internacionales del país con el gran capital, con miras a recuperar para el Estado y la sociedad una mayor autonomía e independencia de la economía y las finanzas públicas y del sector privado.

La otra cara de la crisis que quedó descubierta con el COVID-19, la constituye el “afán mercantilista y prosaico” de unos empresarios y comerciantes que ante el estancamiento de la actividad económica vienen presionando a los gobiernos para que ordenen el levantamiento del aislamiento social obligatorio, utilizando incluso la violencia para lograr sus reivindicaciones, tal como está sucediendo en algunos Estados de USA, país que se ha convertido en el foco principal de la pandemia.

En Colombia el presidente Duque ha prorrogado el aislamiento hasta el 11 de Mayo, permitiendo sin embargo que a partir del 27 de abril se reincorporen a la actividad económica los sectores de la construcción y de la manufactura previo el cumplimiento estricto de los protocolos de seguridad.

Esta decisión se convierte en el preámbulo de una serie de medidas mediante las cuales se irá levantando paulatinamente el aislamiento preventivo y obligatorio, que constituyen en la práctica la mejor y más segura de las medidas de evitar el contagio de la epidemia y de su eventual expansión. Aunque se ha dicho por parte del gobierno que las medidas adoptadas se ajustarán a los protocolos de control y vigilancia, el hecho real es que hasta ahora no se ha logrado aplanar la curva de contagio, al tiempo que es previsible un rebrote mortal del virus el cual tendrá mayor incidencia en la población, según algunas experiencias y afirmaciones de la OMS, que a su vez reitera que lo que está por venir será más difícil de afrontar debido a la capacidad y magnitud de expansión del coronavirus.

SDVV
la dinámica de la crisis ha resucitado en algunos sectores de opinión la vieja polémica de carácter ideológico y político

De todas maneras la obligación de las autoridades es la de corroborar el número de contagiados con base en las pruebas que arrojan las investigaciones y las experiencias científicas vividas en otros países. Circunstancias que deben servir para determinar la medida y la proporción de las políticas públicas a seguir, particularmente del aislamiento y las restricciones de las libertades ciudadanas, acorde con su modo de vida y no con los simples deseos y necesidades de un sector de la sociedad.

Así mismo, la dinámica de la crisis ha resucitado en algunos sectores de opinión la vieja polémica de carácter ideológico y político, según la cual es necesario salvaguardar la democracia liberal y las libertades de los ciudadanos frente al totalitarismo y la dictadura de los populismos de derecha y de izquierda que desde el Estado vienen tomando una serie de medidas de control y vigilancia de los ciudadanos, en tanto que contravienen en la práctica el equilibrio que debe existir de pesos y contrapesos entre las tres ramas del poder público.

Todo esto obedece no tanto al carácter de las medidas ordenadas por los gobiernos con ocasión de la emergencia económica, social y ambiental en tratándose de nuestro país, sino al hecho de que con el paso del tiempo los gobernantes según se dice, se ven tentados a continuar aplicando dicho tipo de medidas restrictivas de los derechos y libertades individuales y colectivas y de la violación del principio de la división de poderes; lo que por supuesto constituye una ironía en medio de la sociedad de clases antagónicas que caracteriza al capitalismo en el mundo entero y en particular en Colombia, en donde la democracia se ha desnaturalizado en manos del autoritarismo de los gobernantes, que además concentran y centralizan el poder en detrimento de los demás órganos del poder público.

ASCD
Todo esto obedece no tanto al carácter de las medidas ordenadas por los gobiernos con ocasión de la emergencia económica, social y ambiental en tratándose de nuestro país

En este momento de la historia de la humanidad, las medidas asumidas por los gobiernos para enfrentar la pandemia y salvar la vida y los bienes de los ciudadanos tienen justificación moral y política, aunque en la práctica conduzcan a restringir la libertad de acción y el ejercicio de los derechos ciudadanos y siempre y cuando estos no estén respaldados en medidas autoritarias que tiendan por ejemplo a legitimar o legalizar la explotación económica del trabajo, la discriminación social o de género o la exclusión política de los individuos en los asuntos de interés general, que hacen que tales hechos no tengan ninguna justificación moral, política o legal.

Veeduría Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social

El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social

Búsqueda personalizada

aerdhbadf

publicidad_banner

Cali Verde y Educada