Presencia del anarquismo en Cali

Por Luz Betty Jime… el Sáb, 26/09/2020 - 6:20pm
Edición
492

Luz Betty Jiménez De Borrero / Pablo A. Borrero V.


 

weg
El anarquismo en las épocas de la crisis económica y de la persistencia de la pandemia del COVID-19

En sentido filosófico y político el Anarquismo participa de la idea de que los derechos y libertades de los individuos tienen un carácter absoluto e ilimitado. A su vez, culpan al Estado de todos los males que aquejan a la sociedad, a la vez que se oponen en la práctica a la lucha organizada de los trabajadores y de vastos sectores sociales que buscan a través de la protesta social la defensa de sus reivindicaciones económicas, políticas y sociales.

Esto genera un ambiente de arbitrariedad, indisciplina social y desorden que le abren la puerta a las acciones espontáneas y en algunos casos al terror.

El anarquismo en las épocas de la crisis económica y de la persistencia de la pandemia del COVID-19 tiende a dividir a los sectores democráticos y progresistas, cuando no es que paralizan su actividad política y social en la lucha por un cambio que les permita avanzar hacia la construcción de una nueva sociedad.

La base filosófica del anarquismo es el individualismo, el subjetivismo y el voluntarismo y en su lucha contra el estado de cosas no van más allá de las consignas generales contra la explotación, la discriminación y la exclusión política de los ciudadanos.

Los anarquistas exigen la destrucción inmediata del Estado y de todas aquellas instituciones y símbolos que identifican a las clases gobernantes con el poder, al tiempo que se oponen a toda clase de reformas sin tomar en consideración aquellos casos en que existe la posibilidad de avanzar en la lucha y conquista de la ampliación de la democracia, la aclimatación de la paz y el bienestar social.

Este fenómeno que tiene su expresión en los actos vandálicos de grupos violentos y desclasados que han ocurrido en varias ciudades del país, también se expresan igualmente en otras acciones como la acaecida con la destrucción de la estatua del fundador de la ciudad de Popayán, el conquistador Sebastián de Belalcázar por parte de un grupo de personas pertenecientes a una comunidad indígena que exigen que en su lugar se erija una estatua de uno de sus líderes que se enfrentaron y lucharon contra la violencia desatada por los conquistadores españoles en dicha ciudad.

ergregrg
Cualquiera de estas propuestas no podrán desconocer el hecho histórico que corrobora que la ciudad de Cali fue fundada por el conquistador

Así mismo, algunos grupos de caleños y de intelectuales influidos por las tendencias anarquistas que también han hecho su presencia en la ciudad de Cali han difundido la especie según la cual la estatua de Sebastián de Belalcázar que ocupa uno de los miradores de la ciudad debe ser destruida o trasladada a un museo o sustituida por otra representativa de los valores de las comunidades étnicas y raciales de la ciudad la cual deberá construirse en el mismo lugar o simplemente colocar una placa explicativa del monumento o cambiarle el nombre al mirador que debería llamarse “mirador de Cali” y no de Sebastián de Belalcázar.

Cualquiera de estas propuestas no podrán desconocer el hecho histórico que corrobora que la ciudad de Cali fue fundada por el conquistador, en tanto que su biografía tampoco podrá ocultarse ni sustituirse por la de otras personalidades al margen de las condiciones y circunstancias que determinan el acontecer histórico, las cuales sirven para establecer los límites de la realidad histórica y social, al tiempo que los que tanto abogan por la materialización de tales cambios, se olvidan del papel que ha cumplido el pueblo caleño como garante indiscutible en el progreso material y espiritual de la sociedad, aún en tiempos en que ha tenido que afrontar los impactos de la violencia, el desempleo, el hambre, la miseria, las epidemias, y las embestidas de la naturaleza, frente a las cuales el camino a seguir siempre ha estado ligado con la lucha organizada por el cambio social y no con simples escaramuzas y aventuras de los cuales algunos sectores sociales pretenden a su antojo revisar la historia en este caso, de la benemérita ciudad de Cali, bajo la concepción ideológica y política del anarquismo concebido como un medio de protesta para satisfacer los deseos y aspiraciones de un grupo que pretende “cambios para que todo siga igual”.


Veeduría Ciudadana por La Democracia y La Convivencia Social

El Control Ciudadano Sobre la Gestión Pública es Condición Indispensable para el Ejercicio de la Democracia y la Convivencia Social

Caliescribe edición especial