No regalar el pescado, enseñar a pescar

Por Nicolas Ramos Gómez el Sáb, 10/07/2021 - 4:29pm
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533

Con gran frecuencia se habla de la injusticia social, pero nadie indica al responsable ni la define con claridad, solo pareciera, para muchos, que consiste en que una parte de la población no tenga oportunidades de empleo. 

También se puede pensar que responsabilizan a quienes han desarrollado empresas u otras actividades productivas y no dan oportunidades a esa población. 

Pero no olvidemos que ya Cicerón, 200 años de Cristo, dijo que quien no tuviera la capacidad de alimentar y educar no podía traer un hijo al mundo. Tristemente eso no ocurre entre nosotros, se engendran hijos sin ninguna o muy poca capacidad de alimentarlos y educarlos y en muchos casos el padre desaparece para eludir su responsabilidad.
 
Si nos preguntamos el por qué no se generan más empleos o mejora nuestra economía, hay dos razones básicas para ello y son la falta de capital y la mala calidad de nuestra educación, tristemente en casi todos los niveles. Se ha olvidado enseñar, entre otras cosas, que solo el cumplimiento de los deberes engendra los derechos. En los países con ingresos hasta 18 veces el nuestro, la calidad de la educación es alta como alta es la exigencia al estudiante. 
 
Mientras los maestros de la educación pública no se puedan evaluar, seguiremos con un bajísimo nivel en la educación. FECODE puede pedir más beneficios, siempre pocos para los verdaderos maestros, pero muchos para los irresponsables que nada o poco enseñan. Igual ocurre a nivel universitario, las exigencias de antaño no se permiten por sostenibilidad económica o por eludir problemas y así la preparación es deficiente.
 
Para mejorar nuestra producción se necesitan empresas que desarrollen productos con alto valor agregado para exportar o sustituir importaciones, pero ello necesita capital y personal con conocimientos, no movimientos de protesta para destruir nuestro escaso amoblamiento urbano, destruir todo tipo de negocios y aumentar el empobrecimiento. 

Muchas de las grandes empresas del país nacieron pequeñas, alguna en el patio de la casa.
 
El empleo no se produce por generación espontánea, el emprendedor que lo crea requiere tiempo, conocimiento sobre lo que quiere producir y capital inicial. 

Pero como vamos seguiremos subdesarrollados y nos ayudamos cuando destruimos lo poco que tenemos. Lo dicho desde antes de los tiempos de Cristo mantiene su vigencia: no regEDUCACION Y DESARROLLO
 
Con gran frecuencia se habla de la injusticia social, pero nadie indica al responsable ni la define con claridad, solo pareciera, para muchos, que consiste en que una parte de la población no tenga oportunidades de empleo. También se puede pensar que responsabilizan a quienes han desarrollado empresas u otras actividades productivas y no dan oportunidades a esa población. Pero no olvidemos que ya Cicerón, 200 años de Cristo, dijo que quien no tuviera la capacidad de alimentar y educar no podía traer un hijo al mundo. Tristemente eso no ocurre entre nosotros, se engendran hijos sin ninguna o muy poca capacidad de alimentarlos y educarlos y en muchos casos el padre desaparece para eludir su responsabilidad.
 
Si nos preguntamos el por qué no se generan más empleos o mejora nuestra economía, hay dos razones básicas para ello y son la falta de capital y la mala calidad de nuestra educación, tristemente en casi todos los niveles. Se ha olvidado enseñar, entre otras cosas, que solo el cumplimiento de los deberes engendra los derechos. En los países con ingresos hasta 18 veces el nuestro, la calidad de la educación es alta como alta es la exigencia al estudiante. 
 
Mientras los maestros de la educación pública no se puedan evaluar, seguiremos con un bajísimo nivel en la educación. FECODE puede pedir más beneficios, siempre pocos para los verdaderos maestros, pero muchos para los irresponsables que nada o poco enseñan. Igual ocurre a nivel universitario, las exigencias de antaño no se permiten por sostenibilidad económica o por eludir problemas y así la preparación es deficiente.
 
Para mejorar nuestra producción se necesitan empresas que desarrollen productos con alto valor agregado para exportar o sustituir importaciones, pero ello necesita capital y personal con conocimientos, no movimientos de protesta para destruir nuestro escaso amoblamiento urbano, destruir todo tipo de negocios y aumentar el empobrecimiento. Muchas de las grandes empresas del país nacieron pequeñas, alguna en el patio de la casa.
 
El empleo no se produce por generación espontánea, el emprendedor que lo crea requiere tiempo, conocimiento sobre lo que quiere producir y capital inicial. Pero como vamos seguiremos subdesarrollados y nos ayudamos cuando destruimos lo poco que tenemos. Lo dicho desde antes de los tiempos de Cristo mantiene su vigencia: no regalar el pescado, enseñar a pescar.

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