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Por Benjamin Barne… el Sáb, 14/12/2019 - 11:59pm
Edicion
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Habría que globalizar algunos recursos, normas, usos y señales con los que se enfrentan los turistas, cada vez más en todo el mundo,

Por Benjamín Barney Caldas 

Arquitecto de la Universidad de los Andes con maestría en historia de la Universidad del Valle y especializaciones en la San Buenaventura. Ha sido docente en los Andes y en su Taller Internacional de Cartagena; en Cali en Univalle, la San Buenaventura y la Javeriana, en Armenia en La Gran Colombia, en el ISAD en Chihuahua, y continua siéndolo en la Escuela de arquitectura y diseño, Isthmus, en Panamá. Miembro de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali y la Fundación Salmona. Escribe en El País desde 1998, y en Caliescribe.com desde 2011


Habría que globalizar algunos recursos, normas, usos y señales con los que se enfrentan los turistas, cada vez más en todo el mundo, buscando de paso volverlos menos turistas y más viajeros, y al tiempo proteger mejor las tradiciones históricas y culturales locales que ameritan sus viajes. Además se facilitarían muchas cosas ante las amenazas del cambio climático. Al fin y al cabo el lema de la COP25 en Madrid, del 2 al 13 de Diciembre de 2019, es: “tiempo de actuar”.

Usar sólo el sistema métrico internacional, los grados centígrados, el horario de 24 horas y sin hora de verano, el orden día/mes/año, y el voltaje único de la corriente eléctrica. Sistematizar del todo el pago con tarjeta, y pagar en Euros en Europa incluyendo el Reino Unido e Irlanda, con Dólares en Norteamérica y en Suramérica donde ya se usan en Panamá y Ecuador, o mejor con Bolívares (o como quieran llamarlos) si logramos por fin ponernos de acuerdo en algo.

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Reglamentar la circulación de vehículos por la derecha en todo el mundo; cambiar el “pare” y el “stop” por una mano abierta simplificada

Generalizar las referencias geográficas en todas partes, como en los puntos cardinales y poner este y oeste y no oriente y occidente, porque otra cosas es hablar de lo oriental o lo occidental. Denominar “planta baja” a los pisos a nivel de la calle, y hacia arriba primer piso, segundo piso, etc. y hacia abajo primer sótano, segundo sótano, etc.; numerar los apartamento y habitaciones de los hoteles de izquierda a derecha, pares a la derecha e impares a la izquierda.

Reglamentar la circulación de vehículos por la derecha en todo el mundo; cambiar el “pare” y el “stop” por una mano abierta simplificada; unificar todas las señales y demarcaciones de tránsito que aún no lo estén; que sean verdes las luces de posición traseras de los automóviles, como propone Sylvia Patiño con su ojo de fotógrafo, para que no se confundan con las rojas de parar; que los taxis tengan un mismo distintivo que permita identificarlos fácilmente.

Consolidar más andenes para gente con diferentes condiciones de movilidad; diseñar bien las escalinatas y rampas públicas. Tener más bancas en las plazas, parques y museos, y más baños públicos con trampa y no con una incomoda puerta, y separados y completos los de acceso con silla de ruedas, y al mismo nivel del local correspondiente; puertas de vaivén los espacios de uso público que faciliten su evacuación de emergencia; y zonas de WiFi gratis en más partes.
 

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Aeropuertos mas sencillos, claros y expeditos, y sin centros comerciales o que estos estén adjuntos, y apenas con cafeterías y misceláneas

Que el Español, ya la segunda lengua más hablada en el mundo, se use, junto al ingles, en todas las indicaciones e informaciones en los lugares públicos en el Occidente (Greta Thunberg ya comenzó a aprenderlo). Y que al mismo tiempo se utilicen más imágenes para indicar diferentes cosas como ya se hace años con los baños públicos, salida y entrada, escaleras, ascensores, o restaurante, bar y cafetería, para comunicar también, por ejemplo, abierto o cerrado.

Aeropuertos mas sencillos, claros y expeditos, y sin centros comerciales o que estos estén adjuntos, y apenas con cafeterías y misceláneas; reducir el equipaje de mano en trenes y aviones, y limitarlo a máximo dos por pasajero; realizar los tramites de emigración y aduanas a la salida. En los hoteles suprimir las incómodas y peligrosas duchas dentro de las tinas; que en las habitaciones haya una banca alta para dejar las maletas y poder abrirlas, y ascensores con ventanas

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