Egan Bernal: Ciclistas colombianos tenemos mucha fuerza en el pelotón

Por Redaccion el Sáb, 15/02/2020 - 4:30am
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A los 23 años, el zipaquireño Egan Bernal ha alcanzado lo que muchos apenas podrían soñar: forma parte del mejor equipo de ciclismo (Ineos), es el único latinoamericano que ha ganado el Tour de Francia y recibió esta semana el ‘Óscar’ del deporte: el premio Laureus, como revelación del 2019.

Sin embargo Bernal no estaba corriendo este miércoles carreras ni recibiendo premios, sino abordando una de las problemáticas más complejas del país: la desnutrición, un flagelo silencioso que afecta a uno de cada diez niños en Colombia.

¿Cuál fue su principal motivación para hacer parte del proyecto de la Fundación?

Creo que todo se inició con un video, una noticia que muchos vimos de los niños comiendo de la basura en el Vichada. Estábamos nosotros, con Xiomi, en Andorra, en un viaje superlargo. Preciso vimos la noticia, y estaba lloviendo, nublado, supertriste el día, y nos impactó muchísimo. Y dijimos: ‘Oiga, queremos hacer algo por nuestro país’. Yo creo que somos tan afortunados, de cierta forma, en muchas cosas, que sería bueno hacer algo para ayudar”.

En ese momento empezamos a hablar con Éxito para hacer un convenio, y ellos hablaron de que tenían esta fundación, lo de las Goticas para ayudar a disminuir la desnutrición, entonces nos cayó como anillo al dedo. Dijimos que queríamos ayudar en lo que necesitaran.

Queremos ayudar a concientizar a la gente de que es una problemática muy real y que, después nos enteramos, no solamente es por allá en el Vichada, que no es solamente en la Costa o por allá muy lejos, sino también acá en nuestra ciudad, en Bogotá. Y ellos nos explicaban que familiares, incluso de nosotros, pueden tener esa desnutrición y no darse cuenta.

Usted ha dicho que su alimentación de niño fue muy importante para convertirse en el deportista que es ahora. ¿Qué comía?

A mí me daban mucha comida. Yo comía de todo, era impresionante. Pero algo que de verdad nunca faltó fue el caldo de pescado. A mi papá le gustaba pescar, y nunca compraba pescado, era que iba al Neusa o a Río Frío, por allá... Nunca tuvimos los manjares, pero la comida nunca faltó. Así no tuvieran plata para comprar, iba y pescaba, iba y rastrojeaba papa, y con eso hacían la sopa que nunca faltó en la casa.

Así no tuvieran plata para comprar, iba y pescaba, iba y rastrojeaba papa, y con eso hacían la sopa que nunca faltó en la
casa

 

ambién, hasta hace poco, de hecho, me hacía jugo de mora... él cogía cangrejos, los licuaba y me hacía ese jugo de mora con cangrejo. Incluso, nada era comprado, pero todo como que iba, se lo conseguía y nos llevaba, y todavía lo hace.

Usted acaba de correr el Tour Colombia 2.1. ¿Cómo se sintió en esa competencia? ¿Cuál es su balance?

Creo que estuvo muy bien. No ganamos, pero no esperaba tampoco sentirme tan bien como me sentí. La verdad quedé, incluso, hasta un poco sorprendido. No esperábamos llegar ahí al cien por ciento, es muy complicado sabiendo que la temporada es tan larga. Pero una vez que uno entra a una competencia, empieza a tener la rivalidad de que ‘juepucha, me están ganando, quiero ganar, quiero estar adelante’, esa mentalidad de querer ganar obviamente hace que uno lo entregue todo y que lo deje todo en la carretera, incluso sabiendo que tal vez no está a su cien por ciento.

Por ejemplo, el último día quedé supersorprendido del feeling que tuve encima de la bicicleta, de que lo pude entregar todo, de que llegué vacío, y que a veces uno no puede hacer eso, pero ese día pude. Estoy supercontento con ese estado de forma en el que estoy en este momento.

¿Cómo se sintió que Richard Carapaz, el ganador del Giro de Italia, le hubiera ayudado al ganador del Tour de Francia?

Fue muy chévere. Yo lo conocía a él ya en las carreras, pero era rival. Nos saludábamos porque él hablaba español y porque yo sabía que era Richard y, por respeto, lo saludaba, pero nunca habíamos tenido una relación más allá de eso. Luego estuvimos muy poco, compartimos muy poco en diciembre porque nos separaban, y vine a compartir tiempo con él acá, en el Tour Colombia. Entonces como que, día tras día, la relación fue mejorando y ya después, superparceros, panas.

Un poco los líderes éramos los dos, y siempre estuvo hasta el día final el ‘hasta el último día vamos a trabajar los dos juntos y vamos a ver qué tan buen feeling vamos a tener’, pero la verdad que lo hizo muy bien, y estoy supercontento porque me ayudó ahí. Es una muy buena persona, y de verdad me gustó ese respeto que, para mí, vale mucho.

¿Qué significa para usted que el Ineos esté vinculando a tantos ciclistas latinoamericanos?

Es muy bacano. Mucha gente dice: ‘No, es que son muy ingleses, solamente ingleses’. Pero no, tampoco es verdad. Si nos ponemos a contar cuántos ingleses hay en el equipo, yo creo que hay más personas extranjeras. Entonces es algo muy bacano, de lo que yo me siento orgulloso.

Por ejemplo, este año ayudamos a entrar a Brandon Rivera, que lo merece con toda, pero es que esa es la idea: ayudar a nuestro país, ayudar a nuestra gente, ayudar a nuestros amigos y...

Por ejemplo, este año ayudamos a entrar a Brandon Rivera, que lo merece con toda, pero es que esa es la idea: ayudar a nuestro país, ayudar a nuestra gente, ayudar a nuestros amigos y que haya muchos más colombianos, porque mientras más colombianos haya allá, más nos van a respetar a nosotros. Si solamente somos dos colombianos, pues no vamos a tener mucha fuerza; ahorita, ya como colombianos en el pelotón, tenemos mucha fuerza; tenemos, incluso, mucho poder por todos los buenos resultados que hemos tenido.

Eso también demuestra la confianza del Ineos en usted: poder opinar sobre un ciclista para su equipo y que lo escuchen...

Sí, nos escuchan bastante, pero es que igual Brandon lo merecía. Obviamente, yo lo ayudé, pero es que también lo merecía, con los resultados que había hecho: ganó etapa en Vuelta a Colombia, campeón panamericano... o sea, había hecho una serie de cosas que hablaban por él.

Usted empieza el año como el único latinoamericano en ganar el Tour de Francia y como ganador del Laureus a deportista revelación del 2019. Si hoy tiene todo esto, ¿cómo se ve en cinco años?

No tengo ni idea, la verdad, difícil pregunta. En este momento de mi vida estoy tratando de vivir mucho el presente, el aquí y ahora, no quiero pensar demasiado en futuro, quiero vivir día tras día, y no sé qué esté haciendo de aquí a cinco años. No sé si voy a ganar otro Tour de Francia, no sé, quiero estar aquí y ahora, pero la ilusión está.

De las tres grandes vueltas, usted empezó ganando la más soñada. ¿Cuál le ilusiona ganar después?

No sé, es que las otras dos igual son muy buenas. Estamos hablando del Giro de Italia, que viví ahí dos años, y de la Vuelta a España, que a nosotros los colombianos siempre nos ha llamado mucho la atención porque es como para escaladores, así que, la verdad, no podría escoger ninguna de las dos.

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