Naturaleza del planeta tierra

Por Nicolas Ramos Gómez el Sáb, 22/02/2020 - 3:45pm
Edicion
461

Nicolás Ramos G

Ingeniero Civil , ex gerente de Emcali y ex Presidente de la SMP


El Papa Francisco dice: “Abusar de la naturaleza es abusar de los ancestros, hipotecando el futuro.” Esta afirmación viene a colación cuando la población del mundo superó los 7´500.000 millones, varios millones sufren hambre y solo en los países de la Unión Europea se desperdician 88 millones de toneladas de alimentos en el año. Nosotros no nos quedamos atrás, solo mirar en cualquiera de nuestras plazas de mercado para apreciar los desperdicios.

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se agregó inicialmente la telegrafía alámbrica con el código Morse que se internacionalizó con el cable submarino

El carbón y el petróleo son la energía que facilitó el desarrollo industrial, almacenada en el periodo geológico del Cretácico que terminó hace 66.4 millones de años. La industrialización se inició con la máquina de vapor que transformó la actividad del hombre al remplazar la fuerza humana y animal en la agricultura y agilizó el transporte terrestre y marítimo. El desarrollo de la electricidad y el invento del motor de combustión interna, menos voluminoso y fácil de operar que el de vapor, no solo revolucionó el transporte, sino que originó el transporte aéreo. Nuevos barcos y aviones crearon una economía mundial al facilitar el intercambio de bienes y servicios.

A lo anterior se agregó inicialmente la telegrafía alámbrica con el código Morse que se internacionalizó con el cable submarino, luego la inalámbrica, que hoy forma parte de la vida cotidiana de todos los humanos: radio, televisión, internet y el desarrollo de los computadores, que evolucionan día a día y que con los nuevos algoritmos de la llamada inteligencia artificial controlarán prácticamente a la humanidad.

Pero volvemos a lo hoy fundamental, que dichos recursos no son infinitos, obedecen las leyes de la termodinámica que dicen: “nada se crea, todo se transforma”. Lo que gastó milenios en formarse lo estamos quemando en unas pocas décadas y a su vez calentando el Planeta a un punto cada día más cercano al punto de no retorno, o, en otras palabras, es un tira y afloje entre el crecimiento económico y el costo para la naturaleza. Por eso las palabras del Papa Francisco son una nueva y clara advertencia, no solo hipotecamos la casa, la estamos agotando y además quemando. La supervivencia en ella del homo sapiens depende solo de él.

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